La Rueda

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La Vieja Tata le contaba siempre historias antes de dormir a Santino. Era el más pequeño de la familia, tenía apenas 6 años de edad pero de todos sus hermanos era el único que siempre prestaba atención a las historias de la Vieja Tata.

Le decían todos así y ella había aceptado el apodo sin más, lo cierto es que su nombre no lo recordaba prácticamente nadie salvo, el padre de Santino, pero esa historia, es cuento de otra vuelta.

Había una historia que nunca terminaba de entender Santino y era la de la vieja rueda. A decir verdad era más bien una de esas historias donde te dejaban una lección de vida en la cual aprendías que todo vuelve, ni muy inventiva, ni muy complicada pero para la pequeña edad de Santino le era muy difícil abstraer esa idea de la historia. Continue reading

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