El pepe de grillo

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“Es extraño como nos pegan los días…” Comenzó escribiendo el aspirante a periodista frente a su escritorio, pero automáticamente dejo de escribir, incapaz de poder encontrar las palabras para seguir.

Sabía que las palabras estaban ahí, solo tenía que tomarlas y ordenarlas pero le era imposible.
Había algo en el que frenaba sus manos y sabía muy bien que era el torbellino de cosas que tenía en su cabeza. Era entendible, el pobre hombre había pasado mucho en muy poco tiempo y todavía no se había recuperado. Continue reading

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By leonardoezequiel Posted in Relatos

La Rueda

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La Vieja Tata le contaba siempre historias antes de dormir a Santino. Era el más pequeño de la familia, tenía apenas 6 años de edad pero de todos sus hermanos era el único que siempre prestaba atención a las historias de la Vieja Tata.

Le decían todos así y ella había aceptado el apodo sin más, lo cierto es que su nombre no lo recordaba prácticamente nadie salvo, el padre de Santino, pero esa historia, es cuento de otra vuelta.

Había una historia que nunca terminaba de entender Santino y era la de la vieja rueda. A decir verdad era más bien una de esas historias donde te dejaban una lección de vida en la cual aprendías que todo vuelve, ni muy inventiva, ni muy complicada pero para la pequeña edad de Santino le era muy difícil abstraer esa idea de la historia. Continue reading

Ojos de zafiro

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El cigarrillo estaba ya casi consumido en el cenicero, no era el primero, no, ya llevaba más de medio atado y las cenizas se acumulaban en una pequeña montañita gris. El aire estaba completamente viciado, ni se había molestado en abrir una ventana pero tampoco era algo que le importase demasiado. También la botella de Whisky hacía acuso de recibo y uno bastante notorio. Todavía estaba en la mesa el precinto roto y, con un poco más de dos horas su vida estaba llegando a su fin.

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By leonardoezequiel Posted in Relatos

Manada de uno solo

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Un lobo es un ser particular, vive en manada pero siempre se encuentra solo. Acompaña y guía pero su camino lo arma sin compañía.
Algunos dicen que llora sus pesares a la luna, yo se que le canta a ella, su eterna enamorada y acompañante en su errante camino.
Dicen que si un lobo ve a tus ojos puede ver tu alma y, si no tenes miedo…solo si no tenes miedo, el te permite ver la suya.
Aún así, los pocos que se animan a adentrarse en sus ojos, salen se horrorizan, porque el dolor en el es grande y no todos pueden, muchos menos quieren, soportarla. Pero no temas, no todo es tristeza en sus ojos, no todo es dolor, hay mucha alegría en ellos también, hay libertad, viajes, casi me atrevería a decirte que lo que ves en sus ojos, en su alma, es el reflejo de la tuya…

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“Por qué me convertí en super villano” Por El Barón Maligno

baronTal vez usted, lector se pregunte la razón de esta carta, tal vez no le interesa o incluso me guarda rencor por algo que le hice en mis tantos años como villano, la respuesta es que estoy muriendo. Si, para regocijo de algunos, estoy muriendo y la razón no la tiene ni un envenenamiento de alguna de mis pócimas o después de un enfrentamiento a muerte con mi archinémesis al cual ustedes llaman “Capitán Bondad”, no, la razón por la cual estoy muriendo es Cáncer. Si, se que es difícil de creer pero es así, uno pensaría que a nuestra “raza” no les tocan este tipo de enfermedades comunes, por así decirlo pero la realidad es que a mi me la detectaron hace una semana y ya no hay nada que hacerle.

Es gracioso como, visto en retrospectiva, tanto mi nombre de batalla como el del buen capitán parecen insulsos y hasta planos, adoptando rangos militares de los cuales jamás nos vimos investidos o la bondad y maldad como absolutos, pero tienen que entender algo, nosotros fuimos los primeros en aparecer, en un mundo mucho más simple con reglas mucho más claras.

Hoy día tengo colegas villanos, los cuales más de una vez vi luchando en el lado de la ley y héroes que de manera muy dudosa defienden el bien…DIOS! ¡Hasta conmigo se unieron un par en el pasado!

No, en ese momento…en ese momento ser un villano era un orgullo, era algo importante…HASTA UN CLUB DE FANS TENGO EN INTERNET! Y si, lo siento buen Capitán, pero mi club de fans es más grande que el tuyo.

Pero no me quiero desvariar, la realidad de esta carta es para contarles un poco sobre cómo es que me convertí en quién fui y hoy día soy quién soy.

Podría alegar a que tuve una infancia traumática, con padres ausentes y pocos amigos, una adolescencia gris, dónde no me encontraba encajando en ningún grupo, o hasta una esposa fallecida en un atraco que estaba interviniendo el Capi o la policía pero no…o más bien si, todo eso me pasó, una sucesión de clichés, al cual más obvio. ¿Ahora van entendiendo el porqué de mi nombre? Pero para hacer honor a la verdad todo eso que pasó no significa que realmente me haya convertido en el mayor villano de esta ciudad y atormentarla durante años.  No, la realidad es que encaminé mi vida a ser un pillo y un bandido (¿todavía se usan esas palabras?) porque simplemente era dónde me sentía más cómodo. Si, así de simple y así de complejo también. No es fácil elegir este camino porque sabes que una vez tomado nunca vas a gozar de una sonrisa de un niño, una mirada amable o algo como el amor(los villanos de verdad no amamos ni nos pueden amar, no insistan colegas). Tampoco es que soy un alma torturada, o tal vez si lo soy pero no me quedo en eso sino que avanzo a través y es por eso que mientras otros viven en los grises yo voy a los colores planos, para poner una metáfora.

Tal vez les parezca algo bobo, el hecho de que me haya convertido en un villano solo por sentir que era mi lugar, pero piensen esto. El viejo dicho de que alguien tiene que tomar el lugar que nadie quiere es cierto. ¿Quién en su sano juicio quiere ser un villano? Nadie! A nadie le interesa y tienen razón. Todos queremos que nos vean y nos idolatren, nos quieran y nos amen, entonces ¿Para que elegir ser alguien que no va a recibir nada de ello nunca?

Ahora pregúntense esto. ¿Si nadie quiere ser villano, entonces quién de ustedes se puede hacer llamar héroe? Ustedes dirán “El Capitán no solo peleaba con rufianes (otra vez, ¿Esta palabra se sigue usando o ya estoy muy pasado de moda?) también ayudaba a ancianas a cruzar la calle o detenía catástrofes naturales” Y está muy bien pero un acto bondadoso o una ayuda en momentos de extrema necesidad no solo te convierten en un héroe sino que te convierten en una buena persona con vocación de ayudar. Para ser un HEROE así en mayúscula tiene que haber un villano. Es decir, para que haya bondad tiene que existir la maldad. En un mundo perfecto tal vez las cosas serían distintas pero estamos en este y a cada acción le corresponde una reacción y quiero que sepan que mi trabajo es, posiblemente más ingrato que exista. Nadie va a venir a reconocer que yo solo tuve el valor de decir “me convierto en antagonista” y por esa razón es que estoy como estoy, muriendo solo, en una sala de un hospital sin que nadie me visite o realmente le interese. No es que me queje, como les dije, yo lo elegí, pero no por eso se me va a hacer menos duro el tránsito.

Volviendo a mi origen, concuerdo que si hubiese un manual para convertirte en un ser del mal estas tres situaciones deberían encabezar un capítulo cada una pero no…de ser así entonces probablemente un %90 (siendo bueno) de la población mundial tendría que ser malo, no? Básicamente tendrían que todos ustedes ser incluso hasta peores que yo, gente injusta, que odia, que mata, que es envidiosa, roba y es egoísta. Que destruyen el mundo solo por su propio beneficio y que solo las promesas de bondad, amor y cariño son palabras falsas y vacías.

Si esta fuese la situación entonces yo sería más un héroe que ustedes por el solo hecho de no ocultar mi personalidad y decir a todo el mundo “si, soy malo y pienso hacer maldades”.

Quizás en unos pocos meses se olviden de mi, incluso muchos ya me dieron por muerto hace años, cuando dejé de hacer apariciones tan estruendosas como solía hacer, pero bueno, la gente crece y con el crecimiento viene (solo si sabes darle la bienvenida) la sabiduría y no necesariamente necesitas querer conquistar el mundo todo el tiempo para poder mostrar cuán importante o malo sos, diablos, en mi último tiempo en mi casa dejaba la puerta del ascensor abierta o ponía música fuerte en horarios que no se puede solo para complicarle la vida a mis vecinos (Si, si están leyendo esto, era yo el que hacía eso) pero en cada pequeño acto de maldad que cometía siempre conquisté el mundo y me siento orgulloso de ello, tal vez el resto de los villanos no se dan cuenta de que la verdadera villanía no está en concretar el acto en si mismo sino que está en el intentarlo, en el proceso sin importar el resultado, para que se den una idea, apenas termine de escribir estas palabras tocaré el timbre para llamar a la enfermera y que venga solo para decirle que yo no la llame, que el botón debe andar mal otra vez.

No tengo un legado, una fortuna o una herencia para dejarle a nadie solo esta carta, que independientemente de que si son buenos o malos lo importante es que sean algo que realmente quieran sin pedir perdón ni permiso.

Los odiaré por siempre

El Barón Maligno.

Ayer nomás

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Diez años no es nada, vivir la vida como si fuese el último minuto que tenes sobre este mundo, viví el hoy recordando el ayer, nose, hay mil frases hechas o no tanto que se agolpan cuando uno tiene un ataque de nostalgia, pero mas que las palabras, los dichos o los recuerdos, hay dos sentidos que te disparan automáticamente a un pasado, a un momento de tu vida dónde no necesariamente fue mejor como dice aquel viejo dicho pero si uno lo recuerda con cariño en la mayoría de las veces.

Si hay algo que hace que a uno le dispare la nostalgia son los perfumes y la música, los perfumes, olores, fragancias que percibimos nos abren una puerta a algo, a alguien que muchas veces no terminamos de captar pero esa fragancia se nos queda impregnada en el cerebro, como empujando hasta poder encontrar el momento exacto dónde la conocimos por primera vez y la música…la música es otra cosa, solo alguien a quién la música le llega puede entender la complejidad, la sensibilidad y la belleza que puede despertar una simple nota en una persona.

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No importa cual sea, ni siquiera tiene que ser la mejor banda del mundo, con solo haber compartido un momento de nuestra vida con ella ya sabemos internamente que se nos va a tatuar en el alma por el resto de nuestra vida. Es así, el perfume se aloja en el cerebro mientras que la música en el alma.

No por nada existen tantas radios “retro” o programas y bloques de ese estilo y gracias a dios de ello. Estoy seguro que alguna vez te paso de estar en el auto, en el subte o en tu casa con la radio prendida, y cuando sonó “X” tema, durante toda la duración del mismo volviste a ser la persona que eras en el momento que te lo tatuaste. Durante ese breve momento te convertiste en niño, adolescente, volviste a estar rodeado de la gente que tenías en ese momento, o lo que sea que te haya pasado pero seguro viajaste en el tiempo, nada de máquinas, autos voladores o cabinas telefónicas, solo un tema, unos acordes y ni siquiera tienen que ser muchos músicos, con uno solo bastó.

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Lo raro viene después, ese momento cuando volves al presente, cuando descubrís que ya de eso pasó mucho y te toca seguir adelante…¿Pero como seguir cuando lo único que te importa es volver a ese momento? Es re entendible, no te desesperes, a todos nos pasa y no está mal tener algo de nostalgia, significa q hay cosas que nos marcaron y nos importaron, lo suficiente para no querer perderlo, lo que hagas a partir de ahí es elección tuya.

Yo elijo retomar contactos si no existen hoy día, recorrer el camino hasta el presente otra vez, para volver a entender mi actualidad y poder encarar el futuro pero solo con la fuerza y experiencia que te da un camino recorrido. Es por eso que la nostalgia es buena, el pasado importante y los detonantes de ellos necesarios, ¿Que sería de nosotros si solo vivimos en el presente? Solo una cáscara vacía sin conocimiento para afrontar el futuro. Yo por lo pronto se que en la música me refugio para que ese futuro cuando venga me tenga fuerte para soportarlo.

 

Las musas…o casi

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Tal vez fue por aburrimiento, tal vez por deseo, lo cierto es que cuando agarró la Notebook esa calurosa noche de Enero, Germán no paró de escribir desde el momento que abrió el programa de la pc. No tenía idea a dónde iba a ir, siquiera si lo iba a terminar, pero no le importó y siguió escribiendo mientras sonaba rock alternativo en una radio en internet que había puesto para intentar inspirarse.

Lo primero que le sorprendió fue que pese a no tener un plan de escritura como siempre solía hacer, las palabras le salían solas, no siguiendo una historia pero si un sentido y eso solo le bastaba por el momento.

Le parecía raro no poder concentrarse en un tema en particular, política le parecía muy denso para ponerse a escribir, de amor no quería ni ponerse a pensar, sociedad…lo evaluó por un momento pero no, ni siquiera eso, incluso hasta se planteó escribir sobre el clima, no era porque quería escribir sobre algo en particular sino más bien porque era la primera vez que estaba hacía horas escribiendo y llenando páginas sin encontrar un tema, era más un diálogo con su computadora que un texto en si mismo. En ese momento se preguntó que pensarían sus amigos de toda la vida si leyesen eso. Estaba totalmente seguro que iban a decirle que estaba loco o algo por el estilo, por lo cual desechó ese pensamiento y siguió intentando encontrarle un sentido a sus palabras.

El mayor problema que tenía con este sinsentido era simplemente que era muy racional. No podía concebir que algo que saliera de su cabeza no estuviese fríamente preparado, pensado, calculado y armado. Era tan estructurado y racional que sus amigos bromeaban diciendo que había perdido todo sentido lúdico en su vida, lo suyo era pura sociedad, economía y política, hacía años que solo se dedicaba a esos temas y no mucho más, pero esa noche no, esa noche era especial y había algo que no se atrevía a pronunciarlo en voz alta pero era como una fuerza sobrenatural que lo absorbía a escribir y escribir.

Con el correr de las horas se fue dando cuenta de varias cosas, la primera, es que sin darse cuenta, hacía más de 4 horas que estaba escribiendo, la segunda es que jamás supo cómo llegó a la conclusión de esas últimas oraciones que había escrito y que de pronto tenía alguien en la puerta de su casa.

Esto último fue lo que hizo que levantase la vista de su computadora para darse cuenta que había sucedido.  Le tomó dos timbres más para levantarse de su cama e ir a atender. A decir verdad se sentía algo irritado con ese timbre, lo había desconcentrado…o sacado del trance en el que se encontraba, no entendía muy bien, pero por sobre todo, él no esperaba a nadie y menos a altas horas de la noche. Intentó ignorar el timbre pero al tercer llamado se decidió a levantarse de la cama y atender el portero.

Del otro lado escuchó una voz extraña pero a su vez familiar y solo le dejó pasar porque, una vez habiéndose presentado (le dijo que su nombre era Mateo) le recitó la última frase de lo que recién había dejado inconcluso en su computadora.

Esto, a Germán lo aterró, o sea, ¿Cómo es que alguien pudiese recitarle, palabra por palabra, lo que recién había salido de su cabeza? Pero justamente por ese miedo e inexplicable fascinación que sentía por el desconocido parado en la puerta de su casa, lo dejó entrar.

Tenía un aspecto menudo, tendría unos 55 años, con un ligero exceso de peso, una calvicie importante que solo dejaba intactos los costados de la cabeza y la nuca, ojos saltones y piernas más bien corta. La ropa tampoco ayudaba a su aspecto, un chaleco de lana a cuadros arriba de una camisa, unos pantalones de vestir marrón oscuro y unos zapatos que hacían juego pero se los notaba desgastados por el tiempo.

Cuando entró, directamente se dirigió a una silla en la cual se sentó sin que le hayan ofrecido un asiento y apenas se hubo acomodado le solicitó si podía tomar un té de arándonos que sabía que tenía guardado. Germán inseguro como nunca en su vida se dispuso a aceptar los requerimientos de Mateo y a conjeturar en su cabeza cuanta hipótesis se le viniese a la mente.

Mientras le servía el té escuchó la voz de Mateo decirle “No tengas miedo, no estoy espiándote con una cámara en tu oficina” Lo cual hizo que Germán casi tirase la pava al piso ya que estaba evaluando esa posibilidad en ese preciso momento…¿Era posible que Mateo pudiese, de alguna manera, leerle la mente? No, eso no es posible, pensó, lo que dijo de la cámara, por más buen timing que haya tenido, se le podría haber ocurrido a cualquiera, era una conjetura simple…o no?

Una vez sentados tomaron un par de sorbos largos a su té cada uno y cuando parecía que esos segundos iban a prolongarse por una eternidad, Mateo rompió el silencio:

Mateo – Germán, antes que empecemos, ¿Tenés alguna pregunta para hacerme?

Germán – A decir verdad tengo muchas pero una sola me está dando vueltas una y otra vez en la cabeza hace un rato.

M – Soy todo oídos

G – ¿Qué es lo que estás haciendo acá?

M – Ah, como me gusta cuando un hombre va al grano y no da vueltas con taradeces  – Dijo casi satisfecho de la pregunta que había recibido – Pero me temo que para poder responderte vas a tener que tener la cabeza muy abierta, sino no tiene sentido alguno.

Germán asintió con la cabeza sin emitir sonido

M –¿ Aceptas? ¡Hey que bueno! Parece que vengo de racha hoy. Verás, no es muy fácil explicar que soy y que represento pero voy a tratar de ser lo más simple posible. Yo soy…creo que hace muchísimos años en Grecia nos llamaban musas – Dijo dudando – ¡SI! ¡Eso es, ya me acordé! Soy una de las tres musas.

Germán no podía dar crédito a lo que oía. ¿O sea, una de las tres musas de la antigua Grecia en su casa? Este tipo estaba completamente loco, o venía a joderle la vida, de pronto todo asombro en la cabeza de Gabriel se disipó y lo intercambió por una ira que crecía cada vez más. Cuando estuvo a punto de emitir una queja Mateo lo frenó.

M – Se es probable que no me creas pero si queres, para darte una prueba puedo recitarte todo lo que estuviste escribiendo las últimas cuatro horas, como le último fragmento que te dije para que me dejaras entrar. Bah, dejaras entrar es una formalidad, la realidad es que desde el mismo momento que te sentaste enfrente de esa computadora yo ya había entrado en tu casa pero vos…tu cabeza es algo difícil, no podía aceptar que las palabras salieran solas de tu cabeza, no, necesitabas a anclarlo a algo más real, tangible, por lo cual tuve que “venir” a tu puerta, tocarte el timbre y pedirte un te. Creeme que no es de mi agrado hacer esto, nosotros trabajamos mejor de manera más sutil pero bueno, existen casos especiales como vos…y yo no me puedo permitir hacer mal mi trabajo, imagínate, milenios y milenios cumpliendo para fallar ahora. Tengo que ganarle a mis hermanos

G – Ganarle a tus hermanos…?

M – Si hombre! Pero que lento che! Las otras dos musas son mis hermanos, somos tres nosotros!

G – Y dónde están ellas ahora?

M – Que se yo? No vamos a todos lados juntos, cada uno tiene trabajo! Ay…parece que todavía no reaccionas del todo…A ver, repitamos ¿Quién soy yo?

G – Una de las tres musas de la vieja Grecia

M – ¡Cooorrecto! ¿Y que hago acá?

G – Eso es lo que estoy tratando de entender… – Respondió German ya con un dejo de cansancio en la voz.

M – Ay pero si sos lento che…Es simple. Mi trabajo consiste en hacer que la gente que está con un bloqueo mental a la hora de escribir se ponga a escribir y lo supere. Vendría a ser como un abogado en el medio de un litigio entre una pareja, un árbitro de futbol a la hora de dirigir un partido, el tipo que va a hacer que despejen la 25 de Mayo los piqueteros para que los autos pasen y dejen de tocar tanta bocina…Se entiende?

G – Si si, se entiende, lo que no entiendo es como es que me hablas tan…tan…

Intrerrumpiendo – M – ¿Coloquial? ¿Actual? ¿Directo?

G – Si…eso…

M – ¿Acaso tendría que tener una túnica, una corona de olivos en la cabeza y hablarte con un dialecto más antiguo para que me termines de creer? ¿Vos tenes idea lo que sería venir por la calle así vestido? Vivís en Flores no en Barrio Norte, y aun así ni no seamos ridículos por favor, ya suficientemente complicado es que me tomes enserio para encima agregarle un mantel blanco abrochado y unas hojas en la cabeza…Tal vez…tal vez en los sesentas podría haberlo vuelto a usar pero bueno, se me pasó el momento, voy a tener que volver a esperar para usarla…como sea, ahora era inviable y lo sabes bien no?

Germán no podía dar crédito a lo que oía, a este tipo REALMENTE le gustaba hablar, preguntarse, contestarse, es como si no tuviese jamás la capacidad de quedarse callado, por otro lado de alguna manera extraña sabía que tenía razón. No por lo ridículo que se podría ver vestido así sino más bien porque el no lo hubiese tomado enserio de plano.

M – Bien, ahora que está zanjado este tema vamos a lo que sigue. Hace un rato que no podes parar de escribir ¿Es verdad no?

G – Si si..es cierto eso

M – Bien, entonces significa que estoy haciendo mi trabajo yo, el problema es que peleabas contra mi para seguir escribiendo entonces, como te dije hace un rato, tuve que tocarte la puerta y entrar ¿Se entiende?

G – si, se entiende pero no entiendo como es que peleaba con vos, osea, las palabras salían de mi cabeza y a lo sumo estaba peleando contra ella, no contra alguien más.

M – Oh, mi pequeño saltamontes, claro que las palabras eran tuyas, yo lo único que hice fue liberar el excedente de peloudeces que tenías en tu cabeza para acomodar las palabras y mandártelas así las podías escribir. “Los caminos de las Musas son misteriosos”

G – Pero no tiene sentido, no estaba escribiendo sobre nada en particular, eran palabras nomás una tras otra, como un diálogo conmigo mismo, realmente si me “inspiraste” para escribir eso nose cuán bien estás haciendo tu trabajo. – Dijo a con cierto tono de irritación. Lo cierto es que no le estaba gustando la idea que ese ser que tenía sentado delante de si se le haya metido en su cabeza. Si, también estaba tomando a consideración de que lo que decía era cierto.

M – A ver, a ver, vamos bajando los ataques porque el que está con mucho trabajo soy yo y nadie me paga horas extras, somos una empresa chica pese a la cantidad de años. ¡Ni gremio tenemos! No, esto es simple Germán, vos escribiste todo eso porque era lo que querías escribir, un montón de páginas de nada, pero a la vez con un sentido y coherencia, y déjame decirte, hubiese preferido que hayas elegido hablar del clima antes que eso. ¡Las palabras pueden ser muy impacientes cuando se libera el bloqueo y sobre todo cuando el tema elegido es hablar de nada!

G – “…Las palabras pueden ser muy impacientes…” – Repitió como si no pudiese creer lo que le decía. – ¡Eso no puede ser cierto! Las palabras son palabras nomas.

M – ¡No digas eso! Cada vez que una palabra o una letra es atacada el vocabulario sufre un cambio y jamás pero JAMAS es para mejor. Tomá a la H por ejemplo

G – ¿A la H? ¿Qué tiene que ver la letra H con todo esto?

M – Ay dios…ya no les enseñan nada en la escuela…La H no era como es ahora, antes tenía un sonido, un tono particular y único. Hasta que se chocó con un escritor…no se bien como se llamaba, no me pertenecía a mi sino a uno de mis hermanos…no me puedo acordar. La cosa es que este escritor se ofendió con esa letra una vez que no pudo ponerla en un escrito que estaba preparando. Que habrá pasado te preguntarás Bueno, el se ofendió con la letra, la H se deprimió mucho tiempo y prácticamente desapareció. Estuvimos muchos años con mis hermanos buscándola hasta que dimos con ella. Para ese momento se había decretado en silencio absoluto y es hasta el día de hoy que no hablo más que en susurros de su pasado, a no ser que esté con sus amigas, la C y la S, con ellas por suerte todavía se habla.

Germán a esta altura miraba incrédulo al hombrecillo mientras le explicaba todo esto con tanta naturalidad que no podía decir que estaba mintiéndole en la cara, tal vez estaba loco, pero no era mentiroso.

M – Así que las cosas son como están. Yo vine para que escribas, salió lo que salió, hasta que me peleaste tanto que tuve que aparecerme en tu puerta ¿Se entiende?

G – Si…creo que si… ¿Ahora las musas no se suponen que tendrían que ser mujeres? Es decir, eso no me termina de cuadrar, las musas siempre las representaron como tres mujeres, una joven una de mediana edad y una anciana, porque es que, sin ofender, te tengo a vos delante de mí clamando ser una de ellas.

M – Eso está totalmente errado, te lo pongo de esta manera. Si yo hubiese aparecido con telas blancas cubriéndome apenas, con un cuerpo que estalle…¿Vos realmente te hubieses concentrado en escribir o en tratar de llevarme a la cama?

G – Bueno…poniéndolo de esa manera…

M – Exacto y ya te dije, vivís en Flores, olvídate que salga así a la calle. Por otro lado si me permitís, te voy a explicar exactamente porque estoy acá.

G – Soy todo oídos, porque cada vez entiendo menos

M – Okey ¿Hace un esfuerzo querido, si? Yo estoy acá hablando con vos, tomando este té, muy rico por cierto, gracias,  porque es lo que vos necesitabas. Te lo pongo simple. Vos estabas bloqueado, hacía rato que no podías volcarte a tu trabajo y es el mío, hacer que vos puedas hacer surgir las palabras. Ahora bien, como te decía necesitabas una persona de carne y hueso para que entiendas que estas guiándote hacia algún lugar y no que solo escribís un sinsentido porque si no tu cabeza pelea contra el beneficio que te estoy dando solo por ser, para tus cuadrados parámetros, incoherencias inservibles las que escribiste y como te dije, no voy a fallar en mi trabajo después de tantos siglos trabajando bien.

En cuanto a mi aspecto pasa lo mismo, necesitas constantemente cosas reales y físicas para poder comprender que es cierto todo y dejes de luchar, si llegaba a venir cualquier otra persona, un amigo, una modelo o un ser vestido con una toalla jamás les hubieses creído, en cambio una persona ultra inocua que te causa simpatía, la suficiente como para escucharla si iba a funcionar, y de hecho así es.

Si había algo que tenía sentido, por más loco que sintiese Germán estar, es que esas palabras tenían verdad. Jamás hubiese le dado crédito si venía disfrazado de un amigo o una mujer, en cambio como esta persona si, era más fácil de que el la aceptase y tenía algo familiar, algo que le recordaba a alguien.

De pronto todo el piso le empezó a dar vueltas, al principio pensó que eran nauseas de él pero no, el piso efectivamente se estaba moviendo debajo de él, abriéndose y cerrándose, hasta que calló con fuerza y pegó la cabeza contra un mueble. Antes de perder la conciencia pudo ver la silueta de Mateo que parecía saludarlo con la mano Si desapareció de ahí o no, era algo que no podía precisar.

El sonido de unos pájaros despertaron a un dormidísimo Germán. Tenía la espalda que le dolía mucho y se encontraba sentado en la silla con la cabeza en el escritorio, la Notebook a un lado en estado de suspensión. Sentía que había dormido 3 días seguidos y lo primero que reparó fue en el sueño. Aquel sueño extraño sobre hombrecillos pelados y Musas Griegas.

Encendió la pc y se sorprendió mucho al ver que había escrito varias páginas más del relato que había empezado a la noche, aquel sin sentido que tanto molestaba a Germán. Lo extraño fue que todo lo que estaba agregado. Era sobre su encuentro con Mateo, desde los tres timbrazos, pasando por las analogías sobre los piquetes o la explicación de que estaba haciendo ahí.

Pero no podía ser eso cierto, el piso estaba en perfectas condiciones, las Musas no existen, no importa el aspecto que tengan y menos él iba a tener el honor de haber compartido una charla con una. No, no había manera de que haya sucedido eso. Pensaba Germán hasta que se quiso acomodar el pelo y sintió un dolor fuerte en la frente y una hinchazón, ahí mismo dónde figuraba en su texto que se había pegado un golpe antes de quedar inconsciente y Mateo lo saludara.

¿Pero eso tendría que ser casualidad no? Las Musas no existen y menos en su mundo…O tal vez si…

Entrevista con dos ladrones armados mientras te roban

Una máquina describir

Imagen Hace pocas horas me sumé a la caprichosa lista de “víctimas de la inseguridad”, esa poderosa fuerza invisible que puede destruir una vida (o varias) en segundos y por la que nadie se hace cargo en lo que llamamos Argentina. Fue en Boulogne, en San Isidro, cuando dos muchachos -uno de ellos armados con el revolver a la vista- se avalanzaron sobre mi volkswagen Gol (digo un Gol y no un Mercedes Benz). Entraron, desesperadamente me pidieron mi teléfono celular que me habían regalado mis padres (le pedí el chip y accedió), el dinero que tenía (104 pesos, hay que ir con poco encima) y empezaron a revisar el auto.

Eran pasadas las diez de la noche, iba a casa de un amigo, y de pronto tenía dos tipos que no eran amigos míos arriba del coche. Genial. Todo en una secuencia de 3 a 4 segundos. No te lo esperás…

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La suerte de una moneda

La herradura de la suerte.

Horseshoe

Cada vez me es más llamativo como nos aferramos a cosas que, en un principio no tienen nada que ver con alguna situación puntual que estemos viviendo.

Me refiero a ese amuleto, esa plegaria, incluso a ese estado de ánimo del cual nos agarramos cual garrapatas diciéndonos “esto nos va a sacar del problema” (palabras más, palabras menos)

Básicamente hoy, caminando por la calle después de recibir una noticia que, de alguna manera me puso muy nervioso y no para bien, encontré una moneda de 10 centavos en la calle. La pasé de largo y a los pocos metros volví sobre mis pasos para tomarla y guardarla.

No porque necesitase esa plata, sino porque “algo más allá de mi me dijo que la guarde, que me va a ayudar” Vale aclarar que cada vez estoy mas pragmático y a este tipo de cosas normalmente no les doy bola y el hecho de haber levantado y guardado esa moneda me hizo preguntarme realmente el por que de esto.

La pata de conejo

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A decir verdad hace algunos días vengo hablando con distinta gente que me comentan ciertas cosas sobre los astros, sobre energías y toda eso que yo de manera respetuosa le digo hippismo.

Y como decía más arriba me sorprende como nos aferramos a esas cosas que, en relación directa, no tienen nada que ver, pero de alguna manera relacionamos eso con nuestra situación particular y depositamos nuestras esperanzas ahí.

Entiendo y comparto que la energía y emoción que uno transmite a otro directamente afecta a la otra persona, sin más me pasó recientemente con alguien de recibir una recepción (algunos le dirán energía, otros vibración) incómoda de su parte y ese motivo hace que tanto para no poner incómoda a esta persona como no ponerme en una situación incómoda a mi prefiero hacer un paso al costado con lo q todo eso implica. Pero en ese caso hay una relación directa, un, si se quiere, choque de energías.

Ahora cuando hablamos de algo más abstracto no deja de, por un lado atraerme la idea de que algo así puede influir, como también hacerme sentir escéptico al respecto.

Es que, en definitiva  creo que es la esperanza a que algo externo nos ayude y nos de las fuerzas necesarias que no encontramos en nosotros mismos para afrontar o superar una situación. El problema es que simplemente eso realmente no creo que vaya a solucionar nada.

Insisto, respeto mucho a todos los que creen en religión de esa manera, en energías y de alguna manera me gustaría recuperar un poco eso pero cuando me llega el momento a mi de decir “bueno, ahora solo queda creer” no puedo evitar preguntarme porque y como es que funciona.

El trébol de cuatro hojas

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En definitiva jamás voy a encontrarle una respuesta real a esto, simplemente tendré que dejar que pase el tiempo y ver si mi confianza en mi monedita de 10 centavos fue bien depositada o una perdida de valiosos segundos basado en una inexplicable sensación de necesidad de reconfortarme y apoyarme en algo.

Por suerte se que soy un poco obtuso pero solo conmigo y no con los demás, jamás me van a leer u oír descalificar una creencia a alguien por no creer en ella, la realidad es que, mientras a uno le hace bien, que crea en lo que mejor se sienta cómodo en tanto y en cuanto al otro no lo obligue a lo mismo.

Alguna vez quisiste volver el tiempo atras?

Es una de esas preguntas q todos nos hicimos en algún momento.

No volverías el tiempo atrás?
Si tuvieses la oportunidad, no cambiarías ESA decisión que hizo que hoy estés en la posición actual?
Dps uno se acuerda de la peli “Butterfly Effect” y dice…bueno no, estamos bien así xD.

Pero hablando enserio todos tuvimos y tenemos esa sensación de si tenemos la oportunidad de volver a tal punto cambiar algo, ahora…cuan bueno o malo sería?

Es decir, todo más que bien con esa fantasía pero, cuan bien nos haría?
Cuan sencilla nos haría la vida. No cometeríamos otro error? Y que hacemos en ese momento? También volvemos a cambiarlo y así hasta el infinito?

Personalmente hay un punto en el cual yo deje muchas cosas y sobretodo de crecer pero, PERO, después de mucho meditar eso, jamás volvería atrás, jamás cambiaría nada porque simplemente todo lo que aprendí, todo lo que viví jamás lo hubiese podido lograr. Entonces, sinceramente, cual es el punto?

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El punto es seguir adelante a pesar de todas las mierdas que aparecen, algunas con nombre y apellido, otras sin saber de donde vinieron pero todas, todas sirven para q hoy sea quién soy, y al que me acepta y aún así me acompaña en este camino genial y al que no, muchas gracias por pasar nos vemos en Disney 😉

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